ES EN
MENU

ABOUT

Tras la coraza del collage puedo abrirme y mostrar mis más íntimas vivencias.
Desliza para descubrirme
Retrato de Aralesk, artista del collage
Soy Aralesk_
No hago collages para reconstruir imágenes. Los hago para transformarlos.
Cada pieza nace de un instante vivido, de una emoción, de una conversación o de un pensamiento que se niega a desaparecer. Recojo fragmentos, los descontextualizo y los vuelvo a unir para abrir puertas a mundos donde la memoria y la imaginación conviven sin límites.
El arte, la moda, el diseño y la música atraviesan todo lo que creo. No como referencias aisladas, sino como un mismo lenguaje que da forma a cada composición.
Algunas historias necesitan permanecer inmóviles. Otras reclaman movimiento. Por eso mis collages a veces se expanden en animaciones creadas con After Effects o inteligencia artificial, donde cada recorte encuentra un nuevo ritmo y cada transición prolonga la emoción de la imagen.
Como escribió la poeta y pensadora mexicana Rosario Castellanos: «Yo no quiero ser espejo de nadie. Quiero ser ventana.» Esa idea acompaña cada uno de mis proyectos. No busco reproducir el mundo tal como es, sino abrir nuevas maneras de mirarlo. Crear imágenes que inviten a detenerse, a recordar, a imaginar y a descubrir algo que quizá siempre estuvo ahí, pero aún no había sido visto.
A veces las imágenes reclaman otro destino. Nunca sé dónde va a terminar una imagen. Empieza siendo un collage y, sin que yo lo planee del todo, se convierte en estampado, luego en tejido, luego en algo que ocupa espacio de verdad. Incluso mi logo se ha dejado contagiar por esa costumbre de no quedarse quieto.
Me fascina ese tránsito entre disciplinas. Ver cómo una misma idea cambia de cuerpo sin perder su esencia. Porque para mí crear no consiste en cerrar una obra, sino en dejar abierta una ventana para que continúe transformándose.